El death metal nunca muere

Conocí a la banda holandesa Burning Hatred recientemente. Gracias a la versión tape de Morbid Skull Records del álbum de larga duración “Carnage”. La referencia a los suecos me ha parecido muy acertada y tan obvia en cuanto puse el tape a girar. Éstos tipos suenan a “Sunlight” de principio a fin, lo cual para mi es bueno si se ejecuta con la calidad con la que ellos lo hacen. Éste full lenght es un álbum consistente y muy interesante, un homenaje moderno al metal de la vieja escuela europea. 

Buscando más información encontré sus perfiles en Bandcamp y Facebook. Después de escuchar el EP “Unleashed”, ordené un par de CDs disponibles: El demo “Apocalypse of the Dead” y la versión CD de “Carnage”.
Me di cuenta de que Burning Hatred ha tenido muchas variaciones en la alineación siendo Martin Brakert el único miembro que ha estado en todas las producciones que la banda ha grabado. La composición influenciada por el viejo death sueco es parte del estilo que se ha mantenido en la banda con riffs contundentes y secciones melódicas entrelazadas. Cada álbum tiene su propia personalidad y sonido único, en parte debido a la rotación de músicos que han dado un aporte a la composición en su momento.

Un dato interesante es que las letras del álbum “Carnage” -Excepto “Desecration” y “Religious Insanity”- narran cada una diferentes masacres sucedidas a lo largo de la historia. Desde los juicios contra las brujas en Alemania durante la Inquisición (“Bedevilment”) hasta la masacre de Haditha en Iraq perpetrada por Marines de EE.UU. en el 2005 (“Dying Day”). Es una lástima que éstos detalles sólo estén en la versión en disco compacto y no en la versión tape de Morbid Skull Records.

 
Gracias a Martin por enviarme la ultima copia del MCD “Unleashed” y algunos regalos adicionales.
 

Me sorprendió saber que la banda estaba en proceso de desintegración, justo después de lanzar su primer -y único- full length. Los integrantes han decidido seguir caminos separados pero continúan activos en sus propios proyectos. 

“Death metal Never dies” (El death metal nunca muere) es una frase que Burning Hatred usó por un tiempo y seguramente tengan razón. Hasta el día de hoy en todo el mundo hay bandas que mantienen vivo el fuego que se encendió hace décadas. Burning Hatred no va a morir.

 
Gracias a M.B. por tomarse el tiempo de conseguir los autógrafos de la banda.

 

Actualidad del metal en El Salvador (Enero 2018)

La actualidad del metal en El Salvador está dejando a muchos sorprendidos, incluyéndome. Ahora tenemos más sellos discográficos locales activos que lanzan material de forma consistente cada año. Y ésto es, en definitiva, algo bueno. Además, nuevas bandas emergen tocando buen death o black metal propio en lugar de limitarse a tocar covers. 

Todo éste progreso de la producción discográfica de bandas de metal salvadoreño tiene un aumento proporcional al aumento de los conciertos. Ahora se organizan con más frecuencia y con mejor calidad que hace 5 años, por ejemplo- Ésto también es un gran aporte al metal local. Del pequeño espacio de Fenastras se pasó a La Arena San Jacinto, y luego se ha diversificado de forma que ahora tenemos un circuito de lugares donde podemos escuchar en vivo a las bandas nacionales.

Kab’rakan, “Donde los brujos se juntan Tour 2017”

Es necesario mencionar que el número de conciertos internacionales también ha crecido. Sin embargo, se viene la pregunta “Ésto también ayuda a que la escena local crezca o no?”. Cada evento internacional tiene al menos un “telonero” local, cierto. El objetivo de que los locales toque antes de la banda internacional es apoyar y dar a conocer a los músicos que merecen proyección. Pero cuántas de éstas bandas se han convertido en parte de la gira de actos de la talla de Horna, Inquisition o de las más comercialmente exitosas como Megadeth?. La respuesta es simple: Ninguna. La misma respuesta aplica al preguntarse si alguno de los “teloneros” ha logrado conseguir algún contrato discográfico internacional por haber tocado en un evento de éste tipo. Ahora, con todo y lo decepcionante que ésto sea, muchos músicos locales ven el hecho de telonear para una banda “grande” como su realización máxima.

Pero, el público mismo y, a veces, algunos promotores de eventos ven a los nacionales como puro relleno. Luego se escandalizan cuando su apoyo a la escena local es cuestionado de alguna forma.

 
Thermonuclear previo al concierto de Inquisition, 2017.

Me gustaría que con todo éste desarrollo que la actualidad del metal en El Salvador está experimentando también haya un creciente interés de los músicos salvadoreños por ser más que “teloneros”, un mayor compromiso de los promotores para darle prioridad a las bandas nacionales y no sobrevalorar la importancia de algunos eventos con fines monetarios. Aunque, a veces, parezca más lavado de dinero que un negocio rentable.

En conclusión, se requiere un mayor compromiso del público para apoyar la música nacional y a las bandas que crean música de calidad y merecen tocar con llenos totales y que sus discos se vendan.  La mayoría de bandas lo hacen por amor al arte. Mantienen trabajos paralelos a sus proyectos musicales, pero eso no significa que su trabajo musical es menos importante. En el fondo, las bandas y el público somos parte del mismo movimiento.

Darlament Norvadian en Ragnarock , 2017

 

De la piratería y los posers

Piratería

Tenía unos 50 Gb llenos de archivos de audio, los estuve guardando desde hace años. Cuando dejé de hacer piratería copiando tapes con el equipo de sonido de mi padre, los cambié por la música digital que descargaba de internet, para hablar de piratería y posers empiezo conmigo mismo. Ahora ya me deshice de todos ellos, en parte porque mis gustos han cambiado mucho, en parte porque ahora tengo mi propio equipo de sonido y una pequeña colección de vinilos, cassette tapes y CDs.

En internet hay centenares de blogs en los que se pueden descargar álbumes completos. Dicen que es una forma de publicidad gratuita, para que más usuarios conozcan a una banda, pero solo unas pocas personas los hacen con ese objetivo. Personalmente, no he sentido ningún remordimiento al descargar la discografía de Slayer, desde Show no Mercy hasta Repentless, pero prefiero ahorrar un poco para comprar el CD o el cassette de una banda local, ellos dependen de esas ventas para pagar el estudio de grabación o la producción de nuevo material.

Propiedad intelectual

La propiedad intelectual está protegida contra el robo, igual que las propiedades materiales, pero hay quienes piensan que todas las creaciones artísticas deben ser de acceso libre, o que los derechos de autor y patentes restringen el acceso a las ideas y la libre expresión. Entonces, surge la pregunta: ¿A quién le robamos si descargamos música ilegalmente? La respuesta es compleja. En diferente proporción, le robamos a todos los eslabones de una gran cadena, que hace que la música pase desde el compositor hasta nuestras mugrosas manos. La mayoría del dinero de la venta los álbumes va a la compañía discográfica y se reparte en menor medida entre los demás eslabones de la cadena. Cuando la banda tiene su propio sello discográfico, o trabajan con compañías de pequeño y mediano tamaño, el botín se reparte entre menos cabezas y -a veces- más equitativamente.

 

Posers

Yo compro distintas versiones de un mismo disco, cuando son bandas locales, y pienso que nada se compara con tener la música en formato físico, la sensación es única, ver de cerca la aguja del tornamesa recorriendo un disco, o el sonido de la estática del tape en el deck, pero siempre hay gente que te dice que malgastas tu dinero en discos, que es más fácil descargarla de Internet. Hay plataformas digitales para escuchar la música de forma gratuita sin joder a nadie: Soundcloud, Bandcamp y redes sociales de las bandas mismas o los samplers que algunas compañías discográficas publican son buenas opciones. Comprar la música en formatos digitales es una opción para descargar archivos en buena calidad de audio a un precio bajo.

“Haz tu voluntad será toda la ley” (Crowley, 1904, I:40), pero cualquiera que no esté dispuestos a gastarse unos dólares, una cantidad justa de esfuerzo en la música de la que dice enorgullecerse es un miserable poser. El discurso de “apoyar a las bandas locales” sólo es válido cuando viene de alguien que lo practica con frecuencia.

 
Yo no fomento la piratería
Foto de mi colección en 2017.